Peleando por mi vida Reseña en español

Hemos vivido demasiadas aventuras sobre lo acontecido en la Segunda Guerra Mundial, en todos los aspectos artísticos posibles, y ante un evento tan devastador, no es sorprendente que aún queden tantas historias por contar. Y una de esas historias por contar es la historia del protagonista de esta película.

Harry Haft fue uno de los sobrevivientes en el holocausto al escapar de Auschwitz, donde ocurrían un sinfín de torturas ha los arrestados que eran enviados a ese campo de concentración. Una de dichas torturas se basaba en poner a combatir en formato boxeo a los detenidos, para el entretenimiento del ejercito germánico. Nos centramos en su vida antes, durante y después de los acontecimientos del conflicto bélico. Sin embargo, los traumas comprendidos, así como las pérdidas sufridas durante su vida, le comienzan a cobrar factura a Harry.

La historia de Harry, es una historia digna de contar. Sin embargo, la forma de contar esta desgarrada anécdota no fue la mejor. Aunque la película refleja diversos momentos en la vida del boxeador, se elige una narrativa muy incoherente en la película; se comienza de forma constante y con un ritmo muy bueno, pero pasando la primera hora se torna sumamente lenta, los saltos temporales en ocasiones se tornan muy aburridos, convirtiendo a la mayoría del filme en algo soso.

Otro tema un poco cuestionable, era el aspecto del maquillaje, en ocasiones las secuelas de las batallas no parecían del todo bien hechas, ya que el efecto de envejecimiento era el predominaba en el actor principal, opacando los moretones e hinchazones que había recibido. Y si bien, se respetó la mayoría de los aspectos de la vida de Harry, cambiar la vestimenta que se usaba en aquellos tiempos, hubiera servido a recordar a ciertos actores que ya habían reencarnado una historia pugilística en el cine.

Pero pasando a las cosas rescatables, es la actuación de Ben Foster (Warcraft, Hustle, The Finest Hours) la cual hará que llegues a retomar la atención dentro de la cinta, y es que tanto el físico, el drama, el sentimiento, y todo aquello que rodea al actor es simplemente fenomenal. Y la participación de Vicky Krieps (Hanna, Phantom Thread, Old) y de Billy Magnussen (No time to die, Into the Woods, The Big Shoot) complementan de forma magnifica la actuación principal.

La dirección por parte del ganador del Oscar Barry Levinson, es correcta y la fotografía es excelente cuando la historia se centra en Auschwitz, en el resto de la película queda a deber un poco. La banda sonora por parte de Hans Zimmer, es buena en general, aunque en ocasiones nos gustaría un ambiente musical más notable en la mayoría del filme.

En resumen, si planeas ver una película de guerra, en donde la acción frenética te hace estar al borde del asiento, o una película con ritmo constante, Peleando por mi vida no debería ser tu primera opción. Aunque al entrar al cine no esperábamos encontrarnos con el siguiente drama bélico que cambiaría la industria, si estábamos esperanzados en encontrar una película afable, y el problema general radica en que la historia detrás del guion es muy buena, pero no encontramos una atracción para mantener la atención en todo momento, debido a la forma en la cual la cinta fue contada, y ese es el mejor resumen que se puede dar; una gran historia contada de una forma no muy buena.

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