Lo que no te cuentan de la innovación

Lo que no te cuentan de la innovación

Muchas industrias han experimentado cambios significativos en los últimos meses: algunas crecieron de manera exponencial y otras se han enfrentado a grandes riesgos, pero en todas ellas existen negocios que han demostrado tener una enorme capacidad para transformarse y mantenerse vigentes. 

En AT&T hemos hecho esto por más de 140 años y para lograrlo ha sido necesario comprometernos a una reinvención constante, permitiendo el desarrollo de la creatividad, la flexibilidad y, lo más importante, la innovación. 

Innovar se manifiesta en ciclos rápidos y casi imposibles de adivinar. Tal vez la mejor manera de predecirlos es hacer la proyección menos realista posible y luego actuar con base en ella. Miremos lo que pasó con la pandemia de COVID-19: nos orilló a cambiar y ajustarnos a una nueva forma de vivir, comprar, aprender y divertirnos.

Pero, ¿qué pasa si fallamos en el intento? ¿Cuál es la diferencia entre hacerlo en 4 semanas o en 52? Existen dos respuestas: la primera se llama aprendizaje y la segunda, fracaso. Debemos quitarnos el miedo y pensar fuera de la caja. 

El secreto para llegar a esto se encuentra en la capacidad para detectar y aprovechar los ciclos de innovación: las compañías que no sepan aprovechar su influencia, aunque sea a través de un solo ciclo, pueden desaparecer o perder años tratando de ponerse al día.  

En consecuencia, emprendedores, startups y empresas debemos invertir, desplegar infraestructura, investigar, contratar talento especializado y compartir las mejores prácticas a nivel mundial para poder mantener el ritmo de la innovación. Ahí radica el por qué el compromiso con mejorar nuestro entorno es una pieza clave de la que no debemos prescindir.

En un mundo que se mueve rápidamente, la amenaza de sentirnos cómodos es demasiado grande. Cuando te sientes cómodo no reinventas, no innovas y no creces. ¡Necesitamos estar cómodos con la incomodidad! La innovación es retadora e incómoda, pero a la vez es necesaria y representa un signo de salud empresarial. 

Nosotros somos los responsables de imaginar el próximo ciclo de innovación e, incluso si no tenemos forma de saber cómo será, debemos estar preparados con las mejores herramientas y personas. 

No será fácil, pero es necesario. Hagamos todo para anticiparnos y subirnos al próximo ciclo de innovación. ¡Es hora de cambiar el juego!

Gutmann

Gutmann

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