Cómo enfrentar la crisis mundial de contenedores: Beetrack aboga por evitar aumentos de precios y retrasos de las entregas

En lo que resta del año, se visualiza que la gente preferirá comprar productos en lugar de irse de vacaciones o salir a cenar. Ante este aumento en el comercio, Beetrack, líder en trazabilidad y planificación logística en América Latina y creador del software de última milla más avanzado de la industria, aboga porque la crisis mundial de contenedores no afecte a las empresas, fechas de entrega ni aumenten los precios para el cliente final.

El aumento en importación de productos ha tenido un aumento exponencial, este incremento vertiginoso del precio de los fletes marítimos se debe a una multiplicidad de factores, la gran mayoría de ellos asociados con la pandemia, y aún no está claro hasta cuándo pueda extenderse esta crisis de contenedores. Este problema se trata de una insólita escasez de espacio disponible para transportar los productos de Asia a Occidente.

Según datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), alrededor del 80% de los bienes que consumimos en el mundo se transportan por vía marítima. Por lo que las tarifas de los contenedores tienen una repercusión particular en el comercio mundial, ya que casi todos los productos manufacturados –incluyendo la ropa, los medicamentos y los productos alimentarios procesados– se transportan en contenedores.

Todo el ciclo de envío de mercancías se ha ralentizado afectando a fabricantes, vendedores y consumidores. La falta de contenedores hace que exista una demora en la cadena de distribución de los distintos productos, por lo tanto, durante este aumento de demanda no ha sido posible conservar un stock de seguridad, ya que los tiempos de reposición son mucho más largos que antes de la pandemia. Esto hace que diversos bienes hayan tenido que subir sus precios, encareciendo la cadena de suministro y, por lo tanto, los precios de los distintos productos.

Pablo Yáñez, Country Manager de Beetrack México, comenta: «Si bien la solución de esta crisis no está en manos de cada empresa que realiza entregas, es importante tener una mirada de largo plazo apostando por la experiencia del cliente. Del lado de las empresas: el foco debe estar en anticiparse a las ventas de Fin de Año, analizando su stock de productos y transparentando la información necesaria de entrega para reducir la incertidumbre en el cliente final y, sobre todo, no trasladar el costo al usuario final provocado por esta crisis de comercio mundial.”

Yañez recomienda: “Ante esta problemática, las empresas deben prepararse con antelación a través de la tecnología y el buen manejo de los datos, con softwares de planificación de ruta y trazabilidad de última milla, para evitar traspasar las consecuencias a los clientes finales. Una mala experiencia de entrega puede tener consecuencias en la reputación de marca y en la fidelización del cliente, ya que, si las empresas no logran anticiparse transparentando la información, el cliente final lo relacionará directamente con el comercio en el que realizó la compra».

Se espera el aumento del comercio mundial en estos últimos dos meses del año llenos de grandes ofertas, época de Navidad, y como consecuencia de la prolongación del confinamiento por Covid-19. Sin embargo, veremos una escasez de mercancías que generalmente se adquieren en supermercados, tiendas y almacenes de cadena físicas y online. Estamos hablando desde alimentos básicos como arroz, trigo o granos, hasta materias primas como textiles, electrodomésticos o partes de ellos, madera, vestidos, todo, literalmente todo, se mueve por el transporte de carga marítima, por lo que, si no hay componentes (chips, filtros de aire, equipos de ventilación, partes, etc.), no habrá ni árboles, luces, camiones autos, computadoras, impresoras, servidores, y videojuegos, por mencionar algunos.

Los responsables de logística de las compañías trabajan para solventar estas dificultades de diferentes formas. En México, algunas empresas ya han anunciado que no cuentan con piezas o refacciones para fabricar sus productos, y esto es entendible, pero lo importante es no traspasar esta incertidumbre a los clientes, sino mantenerlos informados compartiendo la información sobre el estado de la entrega de su pedido. Seguramente esta problemática afectará las entregas en Navidad, así como el aumento en precios. Esperamos que pronto se restablezca el movimiento mundial de los contenedores, concluyó Yañez.

Con esta crisis de contenedores que afecta al comercio mundial, el sector logístico y al usuario final, es posible que no lleguen nuestros regalos que pidamos para Navidad, por lo que se sugiere que los consumidores comparen precios y realicen sus compras con antelación.

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