Inclusión financiera es la clave para reducir la pobreza y la respuesta es la tecnología

La inclusión financiera significa tener acceso a productos financieros como transacciones, pagos, ahorros, créditos y seguros , que satisfagan las necesidades de personas físicas y empresas. A nivel mundial, la inclusión financiera tiene el potencial de aumentar la economía en más de 600 mil millones de dólares al año y, por lo tanto, es una verdadera oportunidad cuando se trata de promover la prosperidad.

Equifax, empresa líder a nivel mundial de soluciones de información basada en conocimiento e innovación, se encuentra promoviendo en la región de Centroamérica y México la inclusión financiera.

“Equifax ayuda a la inclusión financiera de diversas maneras, primero siendo un apoyo y ofreciendo herramientas y soporte a todas las instituciones financieras, bancos o retailers que se encargan directamente de los temas de préstamos en todos los países donde trabajamos, ya sea con productos que ayudan en su toma de decisión o en algunos casos de scores de crédito. Una mejora de score de crédito de Equifax, automáticamente hace que todos los factores de crédito mejoren, incluyendo a más gente y de forma inmediata. Equifax genera un mejor score de crédito trabajando con herramientas estadísticas e incluso con gobiernos, a través de acceder a nuevas fuentes de información nos permite incluir a más gente en el mercado.”, señaló César Calomino, Gerente General de Equifax para México y América Central.

Hasta hace 10 años, las instituciones financieras de la región hacían una evaluación con un score de riesgo genérico, con datos estructurados e identificación física a través del domicilio o teléfono, lo que hacía que esta inclusión se convirtiera en algo que ocurría de manera muy lenta. En cambio, ahora las soluciones de Equifax permiten utilizar un score personalizado, con datos no estructurados y una visión 360.

En el caso de México pese a existir más de 70 millones de usuarios de internet, esto no ha impulsado la masificación de los pagos electrónicos; ya que, en 2017, apenas el 7% de los mexicanos lo usó para realizar alguna compra. De tal manera que, a grandes rasgos, los medios de pago digital, tarjetas virtuales, transferencias interbancarias, así como pagos con el teléfono inteligente continúan sin posicionarse como una alternativa fiable para sustituir al efectivo, debido a que sólo el 32% de los mexicanos realizó o reportó algún tipo de transacción por un medio digital. Lo anterior, en contraste con países como Chile (65%) o Brasil (58%) e incluso muy por debajo del promedio observado en América Latina y el Caribe (46%) y los países de ingreso medio alto (62%).

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